Congregaciones

 
Hijas de la Caridad

La llamada al seguimiento de Jesucristo que todos los cristianos han recibido en el bautismo se vive normalmente en el estado laico o seglar. Algunos fieles, llamados por Dios, sirven a la comunidad a través del ministerio ordenado (obispos, presbíteros y diáconos). Hay otros fieles que, inspirados e impulsados por el Espíritu Santo, viven establemente en comunidad y siguen más de cerca a Jesucristo profesando los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia.  Estos son los religiosos y las religiosas.

Según los dones recibidos en cada congregación, se dedican a la oración, a anunciar el Reino de Dios, a hacer el bien a los hombres o a convivir con ellos en el mundo, cumpliendo siempre la voluntad del Padre.

La presencia y la participación de los religiosos y religiosas son siempre un bien para las comunidades parroquiales, que encuentran en ellos un modelo y una referencia para vivir con generosidad la vocación cristiana.

Hijas de María Inmaculada
Hijas del Corazón de María