Una de las
características que definen a la comunidad parroquial es la de ser
una comunidad litúrgica.
El término
"liturgia" nos recuerda aquellas acciones por las que los creyentes
rinden culto a Dios y por las que la gracia de Dios se comunica a la
comunidad que celebra. Esto sucede, primordialmente, en los
sacramentos, y también en los demás actos de culto.
Entre
todos los sacramentos cristianos sobresale la Eucaristía "fuente y culmen de toda la vida cristiana", como dijo el Concilio. Hacer de
la Eucaristía el verdadero momento central de toda la vida de la
comunidad cristiana es el reto que tiene toda parroquia que quiera
mantenerse viva.
En la
celebración eucarística intervienen varios agentes: es toda la
comunidad la que celebra, aunque la presida el sacerdote (igual que
todos los discípulos celebraron la última Cena con Jesús, aunque Él
la presidiera). Sin embargo, junto al sacerdote que preside,
personificando a Jesús, otras personas realizan diferentes
ministerios, como signo de que es toda la comunidad la que celebra:
el monitor, los lectores, el salmista, quien dirige y anima los
cantos, quienes realizan la colecta, quienes llevan al altar las
ofrendas, quienes ayudan a distribuir la comunión.
El Equipo
parroquial de liturgia, responsable de las celebraciones, tiene como
tarea preparar semanalmente las moniciones, las preces de los
fieles, seleccionar los cantos, distribuir las demás tareas para
cada celebración.
Estamos
dando aún los primeros pasos en este intento. Será bueno que más
personas de la comunidad se unan a nosotros para poder avanzar en la
realización de los proyectos que deseamos realizar.
Nos
reunimos todos los miércoles, a las 18’00 horas. Si estás
interesado, por favor, comunícalo al P. Bernardo.