|
Por medio de la
catequesis la Iglesia inicia en la fe y en la vida cristiana a todos
los bautizados que desean vivir de forma plena y adulta su condición
de cristianos.
Normalmente, la
catequesis comienza en la edad infantil, cuando los padres
cristianos, que bautizaron a sus hijos al nacer, los llevan a la
Iglesia para que ésta los vaya iniciando en la fe y en el
conocimiento de Dios y de Jesucristo y los vaya preparando para
recibir los sacramentos de la iniciación aún no celebrados: la
Eucaristía y la Confirmación.
Esta catequesis
está llamada a acompañar al niño y al adolescente hasta el momento
en que, ya como adulto, sea capaz de hacer su opción por Jesucristo
y decida pertenecer de forma activa y responsable a la comunidad de
sus discípulos, es decir, a la Iglesia.
De ahí que la
oferta catequética que hace la Iglesia no se reduzca sólo a la etapa
infantil, sino que alcance también, y con más razón aún, a los
jóvenes y a los adultos.
La importancia de
la catequesis hoy puede entenderse mejor si se tiene en cuenta que
es la “garantía de la supervivencia de la Iglesia”. Habrá cristianos
mañana si hoy cada comunidad cristiana dedica sus mejores esfuerzos
y medios a atender y a promover una buena catequesis.
Nuestra parroquia
tiene actualmente establecida la catequesis infantil que precede y
sigue a la recepción de la Primera Eucaristía, así como la
catequesis de dos años previa a la recepción de la Confirmación.
Las carencias más
graves que tenemos en este campo son: la catequesis del despertar
religioso, para niños de 6 a 8 años, y la catequesis de
adultos, que ofrezca un acompañamiento en el camino de la fe a
quienes buscan integrar en su vida adulta una fe que quizá se les ha
quedado “pequeña” o excesivamente infantil y que ya no puede vivirse
en el contexto del mundo actual. Nuestro propósito es hacer todo lo
posible para que pronto puedan estar también establecidos estos dos
ámbitos tan importantes de catequesis.
Para poder hacer
debidamente esta oferta, la Parroquia necesita nuevos catequistas.
Las condiciones requeridas son éstas:
- tener una
formación cristiana básica y una práctica cristiana ordinaria;
- tener una edad
que permita al catequista “conectar” y “comunicarse” con los niños y
los adolescentes;
- disponer del
tiempo semanal necesario para realizar su tarea de catequista;
- estar dispuesto
a integrarse en un grupo de catequistas, en el que se pueda ir
avanzando en formación cristiana y se preparen en común las
actividades de la catequesis.
Si
te sientes llamado a esta tarea, contacta con el párroco.
|